De verdad, quisiera que los publirelacionistas lo entendieran. La mejor publicidad que se puede hacer una compañía es la de la generosidad con la comunidad. En este tiempo de saturación de los mensajes publictarios, tener una buena imágen frente a los consumidores es algo muy valioso.

Una vez dicho esto, abordemos lo que es la generosidad.

Generosidad es dar algo sustancial que no se confunda con una forma de desviar impuestos: patrocinio de conciertos, campañas, programas...

Esto no quiere decir que las pequeñas colaboraciones no sean importantes. Pero estas se deben hacer casi bíblicamente: que tu mano izquierda no sepa lo que da la derecha.

Todo esto viene a cuento porque hoy me llega una invitación del Consulado Mexicano en Los Angeles, donde los Productos Guerrero entregarían un 'chequesote' por $12,500 dólares en becas. O sea, poco menos de los que se gastaría un padre de familia por tener a su chamaco en la universidad por un año.

El mensaje dice así: "En Los Ángeles se realizará la presentación de un cheque por $12,500 dólares al Consulado General de México en presencia de líderes de la comunidad, funcionarios consulares y de Guerrero, comerciantes minoristas y beneficiarios del programa".

"Se agradecerá la presencia de los medios de comunicación" (sic).

¿Para qué tanta bulla por ese chequecito?

¿No se dan cuenta de lo que costaría publicar una nota así en varios medios es superior a ese chequecito? (incluyendo pago de reporteros, papel, tinta...)

En el mismo boletín se agregan datos sobre los destinatarios:

"El programa de becas del Instituto de Los Mexicanos en el Exterior está dedicado a mejorar el nivel educativo de los mexicanos mayores de 15 años de edad en Estados Unidos. Estas becas son destinadas a centros educativos y organizaciones sociales no lucrativas cuyo objetivo es apoyar el desarrollo de los inmigrantes mexicanos interesados en mejorar su educación" (hasta parece que sigo escuchando la retórica priista).

"En ese sentido el IME reconoce el apoyo de la empresa Guerrero Foods que ha comprometido una donación de $100,000 dólares a nivel nacional que apoyará el programa IME-becas".

No se si ponerme a aplaudir, a reír o a llorar.

Hace poco, entrevisté a un egresado de la carrera de medicina de UCLA que salía con una deuda de 80,000 dólares.

Para una corporación que presume de ser la mayor productora de tortillas en el mundo, un cheque de $12,500 dólares es como quitarle una cana al tío Sam.