Ya es un hecho. El estado de California se encuentra al borde de una recesión económica de alcances todavía no muy bien estudiados.

Los factores que han generado esta situación son múltiples, pero destacan la crisis hipotecaria, creada por la gran especulación en la industria de los bienes raíces. El otro factor de importancia es el alza en los precios de los combustibles.

Por coincidencia o no, desde la llegada del presidente George W. Bush, quien está personalmente vinculado a la industria petrolera, las zonas productoras del combustible se encuentran sumergidas en un mar de inestabilidad, provocando, escasez de petróleo y una especulación muy parecida a la que se vivió en el sector inmobiliario.

Gracias a esta especulación, las grandes empresas petroleras del mundo han registrado las mayores ganancias de su historia a costa del bienestar de millones de familias, que ven cómo su calidad de vida está disminuyendo a pasos agigantados.

Por eso la propuesta de Barack Obama de salir de Irak y Afganistán y promover la paz en el medio oriente, es una buena noticia, ya que en la medida en que se estabilicen esas regiones, el petróleo podría volver a fluir libremente, aunque las grandes empresas no tengan las fabulosas ganancias de que hoy disfrutan.



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